


Mantenimiento Preventivo
Consiste en realizar inspecciones y ajustes periódicos para garantizar su precisión y fiabilidad. Este proceso incluye la calibración, limpieza, verificación de componentes, y la identificación de posibles fallos antes de que afecten al rendimiento.
Mantenimiento Predictivo
Para predecir posibles fallos antes de que ocurran. Mediante el análisis de variables como la vibración, temperatura, y otros indicadores clave de desempeño, este tipo de mantenimiento permite identificar patrones y detectar anomalías.
Mantenimiento Correctivo
Se lleva a cabo cuando se detecta un fallo o mal funcionamiento en el equipo. Este tipo de mantenimiento consiste en reparar o reemplazar los componentes dañados para restaurar la balanza a su funcionamiento óptimo.
